jueves, 31 de diciembre de 2009

sábado, 26 de diciembre de 2009

Hogar, dulce hogar.

La alegría de volver a casa y abrazarte media hora a tus padres que, entre sorprendidos y llorosos, te miran y remiran, una y otra vez, como si fueras un espejismo a punto de desvanecerse.
De repente las tareas más cotidianas como abrir la nevera o saludar a un vecino son emocionantes...
¡Una comida casera! ¡Una ducha en condiciones! ¡Mi camita! ¡Ropa limpia!
Pero, sobre todo, conocer al hijo de mi prima y de mi mejor amiga, que nacieron durante nuestro viaje.
Sostenerlos en brazos. Admirar sus cabecitas redondeadas y sus ojazos.
¡Mira que han salido guapos!
¿Cómo puede quererse tanto a una cosa tan pequeña a la que acabas de conocer?
¿Y ver cómo les dan de mamar o cómo les abrazan esas personas con las que, hace apenas unos años, no hacías más que tomarte cubatas?
Nos hacemos mayores y eso tiene muchas cosas buenas.
¡Por los peques de la casa!

Mediterráneo.


Sorolla, "Balandrito".
"Quizá porque mi niñez sigue jugando en tu playa.
Y escondido tras las cañas duerme mi primer amor, llevo tu luz y tu olor por dónde quiera que vaya.
Y amontonado en tu arena, guardo amor juegos y penas.
Yo... Que en la piel tengo el sabor amargo del llanto eterno, que han vertido en tí cien pueblos de Algeciras a Estambul para que pintes de azul sus largas noches de invierno.
A fuerza de desventuras, tu alma es profunda y oscura.
A tus atardeceres rojos se acostumbraron mis ojos como el recodo al camino.
Soy cantor, soy embustero, me gusta el juego y el vino tengo alma de marinero.
Que le voy a hacer si yo... Nací en el Mediterráneo...
Nací en el Mediterráneo...
Nací en el Mediterráneo...
Y te acercas y te vas después de besar mi aldea.
Jugando con la marea te vas pensando en volver, eres como una mujer, perfumadita de brea...
Que se añora y que se quiere...
Que se conoce y se teme. ¡Ay!
Si un día para mi mal, viene a buscarme la parca, empujad al mar mi barca en un levante otoñal y dejad que el temporal desguace sus alas blancas.
Y a mi enterradme, sin duelo, entre la playa y el cielo.
En la ladera de un monte más alto que el horizonte, quiero tener buena vista.
Mi cuerpo será camino, le daré verde a los pinos y amarillo a la genista.
Cerca del mar porque yo... Nací en el Mediterráneo...
Nací en el Mediterráneo...
Nací en el Mediterráneo..."
Joan Manuel Serrat.
http://www.youtube.com/watch?v=_w2WOHs9wG4

viernes, 25 de diciembre de 2009

Epílogo: brindis.



"El tiempo es veneno y sólo con veneno se puede envenenar, o vencer. Así que yo relleno mi copa otra vez y lo vuelvo a hacer"
Brindis, Los Enemigos.


Toda migración es una promesa: la promesa del regreso. La espera es larga y el aterrizaje, como el arte, no importa. Los paisajes dejan de sucederse por carreteras sin asfaltar y el viajero llega a su tierra.
Son muchos días de peregrinación, de cambios de cama, de transporte forzoso. El viaje te transforma y te transporta. Te lanza hacia lugares que se irán desvaneciendo de tu piel para convertirse en la carcasa de unos recuerdos moldeados a tu gusto. Desde la infancia hasta el día más reciente, tu mente igualará esa ristra de imágenes y la convertirá en anacronismo. Porque todo lo que somos es ahora. Y sin tener a quién contárselo, lo vivido no sirve para nada.

No obstante, ya se sabe, el viaje nunca termina. La realidad sigue enviándote de un lugar a otro sin previo aviso y descubriéndonos más aspectos de nosotros mismos. Viajar es la línea más larga entre dos puntos. Cualquiera puede ser guionista en Nueva York, trampero en las rocosas, narcotraficante fronterizo, muyahidín en plantaciones de opio o pirata en el índico: basta con cerrar los ojos.

Regreso sin convenio.


Pues sí: sin cumplir con los trienos ni las interinidades, volvimos de sorpresa a nuestra tierra. Ese sitio que desprecias cuando vives en él, pero que idealizas en cuanto te marchas. La madre de Pablo dice que la canción que más se extraña es "Suspiros de España": dudamos que sea un dato certero, pero es verdad que la música de los pasodobles es lo que más tarareas cuando deseas evadirte de la cumbia o los timbales: qué mal han hecho las verbenas en pueblo, menos mal que con el botellón se lo evitan los jóvenes de ahora...
En fin, que se agradece escribir con eñes, tildes y un teclado completo. También se agradece pasear por calles heladas de Madrid y certificar que los españoles no le hacen ni caso a la crisis. Viajar con el hegemónico AutoRes y descubrir una Valencia tranquila, cálida, despejada y radiante, incluso sin trajes ni bolsos.
Pero- sobre todo- compartir la alegría de nuestras familias y la risa contínua con hermanos y amigos. Una risa que se burla de la distancia, de la apatía y de las fronteras.

martes, 15 de diciembre de 2009

Agudeza visual.


Localiza al Canijo en el concierto de m'usica Musulmana...
Que nooooo! jeje

Por cierto, alguien sabe si las Saetas y el Cante Jondo tienen su origen en la m'usica 'Arabe?
http://en.wikipedia.org/wiki/Saeta_%28flamenco%29

Agudeza visual.


Localiza a la cangrejera en el baile de la boda Hind'u.

Agudeza visual.


Localiza la "Tour Eiffel" en los tejados de Zanzibar Town...
http://www.tour-eiffel.fr/index.html

Monopolizando 'Africa...

La del pulpo.


Playa Nungwi, Norte de Zanzibar.

Ancla.


Camino a la isla de Nemba.
En la foto no salen, pero el barco iba lleno de noruegas: altas, rubias, ojos azules, esbeltas, tostadas por el sol... Un sueNo, no?
Que ni la portada de "Vacaciones en el mar".

Pechinas.


Playa Jambiano, Zanzibar.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

La ruta de los cangrejeros.


EspaNa, Irlanda, USA, M'ejico, Tailandia, Laos, Vietnam, Camboya, Kenia, Uganda, Tanzania...

Otra cara de la moneda...

Memorias de T'anger.


Sin caf'e Hafa ni t'e verde con azahar, pero con callejones enrevesados y mezquitas. Una sorpresa en medio del 'Indico.

Y ahora mortal de espaldas!

Concurso improvisado.


Modalidad: salto libre sobre rueda de cami'on y triple pirueta para caer de pie sobre la arena.

Zanz'ibar...


... para'iso espoleado por italianos y europeos, a'un conserva su encanto medieval en las calles de Stone Town.

Maternidad.


Ferry hacia Zanzibar.

Feos, pero contentos.


Cafeter'ia en Dar Es Salaam: John, Laurette y Canijo.

F'abrica de Caf'e, Mwanza.


Que nadie como t'u me sabe hacer: (mmm...) Caf'e!!!
No s'e qu'e es m'as negro, si la f'abrica de caf'e, el dueNo o los granos de ese fruto...

El interior del container.


M'as m'aquinas de coser, pendientes de ser reparadas y distribuidas entre la poblaci'on de las zonas rurales de Tanzania.

martes, 8 de diciembre de 2009

Reparando m'aquinas de coser.

Tools for solidarity.


Viajando por pa'ises no occidentales se pueden distinguir- a grandes rasgos- tres tipos de visitantes: mochileros en busca de asueto barato, turistas con ahorros destinados a esa semana de ensueNo en un resort tropical y voluntarios dispuestos a emplear tiempo de su vida primermundista en un pa'is pobre.
De los dos primeros ya hemos hablado varias veces: no tienen demasiado inter'es, buscan el placer en un territorio desconocido para llevarse la c'amara llena de fotos y contarlo en su lugar de residencia.
En los terceros apenas nos hemos detenido: la mayor'ia es gente joven (reci'en salida del instituto, en el caso escandinavo o germano, o de la universidad, franceses y espaNoles) que considera enriquecedor pasarse un aNo laborando en 'Africa o Asia por una cantidad acordada de d'olares al mes a cambio de casa y comida.
Su intenci'on es buena. Y- a qu'e negarlo- su dinero viene bastante bien a algunos de aqu'i. Sin embargo, se encuentran con varios escollos: la mayor'ia de asociaciones son religiosas y lo que pretenden es evangelizar a una sociedad a expensas de cualquier ayuda externa, los que reciben el dinero apenas lo reparten y construyen un r'egimen acomodaticio y dependiente de los de fuera y, por 'ultimo, de verdad hace falta gente aqu'i para pintar paredes o cuidar beb'es?
Tools for Solidarity trabaja desde Belfast, capital de una regi'on en cont'inua guerra de intereses y ciudad industrial dividida en barrios protestantes y cat'olicos. No env'ia dinero ni ropa que pueda acabar con costumbres locales. No hace m'arquetin para recaudar fondos. Todos son voluntarios del gobierno y, por tanto, no buscan enriquecerse a costa de la asociaci'on (preg'untales a los directivos en jeep de Cruz Roja o Save the children, entre otras). Su tarea no quita trabajo sino que proporciona miles de empleos a la gente del pa'is de destino (la comida o la medicinas tienen l'imite, las m'aquinas de coser pueden ser el recurso para iniciar pequeNos negocios de por vida) y no tiene ning'un tinte religioso ni nacionalista.
Cristianitos en cont'inua colonia ayudando a negritos y promoviendo la abstinencia, multinacionales en fase de pruebas o mileuristas con ganas de vivir como ricos: cu'ando acabar'a el colonialismo?

Canijo y John.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Patera de subsaharianos...


Si cruzar el estrecho promete, cruzar el Lago Victoria esconde todo tipo de sorpresas.
Curiosamente los blancos (Mzungus) seguimos viajando en primera y los negros (Tanzanos, en este caso) en tercera regional...
No todo iba a ser luna llena, aguas pac'ificas y bananas de postre.

Cruzando el Lago Victoria.


Republica bananera (II).

miércoles, 2 de diciembre de 2009

El partido m'as aburrido

Cuando son los bares espaNoles los que se llenan de gente con banderas y golfos sudorosos con camisetas de sus equipos favoritos pringadas de la 'ultima raci'on de mejillones o con las gotas a punto de hacerse lampar'on de la caNa o el tinto en custodia, las ganas de asistir a eso que las televisiones catalogan como "partido del siglo" se escabullen y es preferible escuchar las andanzas de semejante cafrer'io desde el sal'on de su propia casa, sin tragar humo de Ducados ni insultos empedernidos.
Si el evento se marca en una pizarra con tiza y el antro es un billar de un pueblo ugand'es, la pericia puede resultar m'as interesante y algo m'as sana: la tele no es una pantalla plana de unos metros de ancho sino un modelo cl'asico de no m'as de dieciocho pulgadas. Las sillas, bancos de maderan en filas simulando la oscuridad y cercan'ia de un cineclub. Los espectadores, adolescentes y conductores de boda boda trasnochadores que saben al dedillo la plantilla de los equipos espaNoles e ingleses.
Con una 'unica luz enfocando al billar y un generador que permite encender la tele, la gente se prepara para una sesi'on de f'utbol como si fuera un acto marxista subversivo en los pasillos de una universidad franquista: silencio absoluto, concentraci'on y un billete en mano para pagar la entrada al dueNo (los m'as afortunados se permitir'an un doblete, los dem'as desapareceran en cuanto 'este pase la gorrilla). MIradas a la pantalla y a los blancos sentados en la 'ultima banqueta para asegurarse de que somos del mismo planeta que los de la pantalla. Comentarios susurrados de las jugadas, alg'un nombre conocido entre palabras bant'ues (bulubulu, Pepe. Bulubulu, Ra'ul...) y momentos de entusiasmo general cuando las c'amaras enfocan a las gradas y pueden contemplar lo que tanto les gusta: miles de muzungos comiendo pipas, gritando o ech'andose las manos a la cabeza: todo un espect'aculo que puede entretenerles durante horas.
Y a todo esto, un aburrido uno a cero en uno de los partidos donde los cohetes de los tunantes se quedaron en el desv'an.

Pintando fachadas...


Aseguran que Uganda est'a perdiendo sus vestidos tradicionales: los j'ovenes prefieren llevar la foto de sus 'idolos en la camiseta y s'olo algunas mujeres persisten en el uso de telas multicolores que pueden combinarse con un beb'e a la espalda.
De lo que no queda rastro es de las grietas devoradas por termitas o de los ecos de pinturas superpuestas: en concentraciones de tiendas o almacenes a lo largo de carreteras sin asfaltar los colores predominantes son aquellos que representan marcas de telefon'ia o de refrescos americanos.
En Cuba, uno descubre agradecido la tranquilidad de una avenida sin publicidad. All'a no han llegado las transnacionales a instalar su torre de autopista o sus carteles de marquesinas. Lo que ves es real, no un anuncio creado por ordenador.
Aqu'i llama la atenci'on la espectaci'on por lo llamativo, la modernizaci'on a costa de brochazos de pintura. Por lo menos, todav'ia no han colgado las luces de Navidad, como sospecho hicieron en nuestra EspaNa hace unas semanas. Compren, no se corten.

Huerfanos en Bwindi...


Resulta que en el Parque Natural Bwindi Impenetrable (sur de Uganda) adem'as de Gorilas hay un orfanato. Sus 53 huespedes nos honraron con unos bailes tradicionales incluido el rap del:
Hey! Mr from Spania!!!

Canoa en el Lago Bunyony, Uganda.


As'i visto parece que hasta remo... La verdad es que de no ser por Alberto y el machaca Ugand'es la hora de trayecto hasta el camping se hubiera convertido en una excursi'on de varios d'ias...

Yo entresueNos, buzo de lavabos.

Nada mejor que romper la realidad con un juego de niNas que tiran piedras en un asfalto coloreado con tizas. Ning'un m'etodo m'as acertado que trasladar a la ficci'on lo que no entra en el cintur'on de lo cotidiano.
Comentar el quehacer diario no es m'as que vender humo hasta que alguien se digne en pesarlo.
Por eso, para acompaNar las fotos o dar seNales de nuestro periplo en ciernes son necesarias exclamaciones, interrogaciones y todas esas teclas que nos faltan. Pero, sobre todo, el retrato venidero de cada traspi'es, cada imprevisto indeseado en un territorio sin medida ni para la distancia ni para el tiempo.
A las cinco de la tarde de un mi'ercoles en la ciudad fronteriza de Tanzania, a'un me siento buceando entre tuberias que acumulan los efluvios de la gente que se mira al espejo cada maNana y s'olo retiene una imagen borrosa de lo que se ir'a esculpiendo a lo largo de la jornada.

Mono Alpha, alias Mobutu.


Ya pens'abamos que nos hab'ian hecho el timo de la estampita (pagar por rastrear monos y verlos en la copa del 'arbol), cuando el macho alpha decidi'o bajarse a saludar a los EspaNoles.
A nosotros nos pareci'o un majete y hasta lo estuvimos siguiendo en sus andanzas por la selva... Pero los Rangers lo llaman Mobutu (dictador del Congo)... Algo habr'a hecho para ganarse ese apodo!!!

Canijo y Ranger.


En busca del chimpanc'e perdido... (Parque Natural Kibale, Uganda).

Esperando el bus.

Baratijas ambulantes...

Tetris de matatus.


En 'Africa uno sabe cu'ando sube al autob'us (o matatu), pero no puede saber cu'ando va a salir.
Por mucho que te juren y te perjuren que salen ya, el bicho en cuesti'on no pensar'a ni en moverse hasta que no est'e repleto hasta la bandera (gallinas incluidas). Eso supone que desde que subes hasta que el conductor le da al contacto pueden pasar varias horas.
Esas horas las pasas sentado, sudando y rechazando todo tipo de chatarrillas, baratijas, comida y todo lo imaginable que te ofrecen por las ventanas.
Lo mejor que te puede pasar es que sea un bus (porque en el Matatu las ventanas quedan a la altura de los vendedores), lo 'unico es que puede darse que suban todos los vendedores arriba y el mercado se traslade al interior del autob'us...
Una vez se sube el conductor y da al contacto... Sorpresa!!!
C'omo salir del parking?
Cada matatu ha ido aparcando como le ha parecido mejor...
Pueden pasar otras tantas horas hasta que salen del parking y entonces... Hay que poner gasolina, claro.
Luego, ya, empieza el viaje. Calcula: unas tres horas cada cien kilometros.

Republica bananera.

Iniciativa por los Derechos de la Mujer en Uganda.


Que en EspaNa a'un nos queda camino por recorrer a las mujeres est'a bastante claro... Lo que no est'a nada claro es el porvenir de nuestras hom'ologas ugandesas, en particular, y Africanas en general.
En un pa'is en el que el promedio de inicio de las relaciones sexuales est'a en los 10 aNos y con una tasa de SIDA y de embarazos no deseados muy elevada... Las cosas no est'an como para andarse por las ramas porque las mayores perjudicadas son las mujeres o, en este caso, las niNas.
Objeto de abusos por sus profesores y compaNeros, padres,... Y todo tipo de lindeces, se puede dar el caso de que una pequeNa se quede embarazada con 9 aNos de su profesor.
Qu'e hacer?
La familia inmediatamente la repudia, el Estado le prohibe el aborto, la sociedad le niega la educaci'on y los escasos puestos de trabajo... Sola y, como mucho, con la ayuda de sus abuelos (generalmente inestables econ'omicamente) debe hacer frente a su vida y a la de la criatura que leva en su seno.
Desgraciadamente esta historia es real y con casos como este lidian cada d'ia en WORI, la ONG m'as necesitada de todo tipo de ayudas y voluntarios.
Si alguien se anima...